Archivo de la etiqueta: Dior

Tatuajes de oro de Dior

Oh my Dior! la reconocida firma de modas ha lanzado al mercado una línea de tatuajes temporales de oro de 24 quilates, que son realmente increíbles. La línea incluye tatuajes para la muñeca, el hombro, el tobilImagenlo o el escote, también vienen en distintos estilos.

Siempre he estado en la duda de si hacerme uno o no, nunca he tenido el coraje para llevarlo a cabo, pero estos tatuajes -que sólo duran un día porque se salen una vez que te has duchado- son topísimos!

Como todo los Dior, no son para nada baratos, cuestan al rededor de 100 euros y no sé si se conseguirán en Chile. Si alguien sabe dónde poder encontrarlos que avise, porque creo que valen mucho la pena para esa ocasión especial, no?

Anuncios

Carla Bruni y la Princesa Letizia

Foto: ElMundo.es

Foto: ElMundo.es

Carla Bruni Sarkozy parece haber aprendido muchos trucos de Michelle Obama en lo que a vestuario se refiere, durante su reciente encuentro en Estrasburgo. Por lo que se ve, ha decidido variar de diseñador, como la mujer del presidente de Estados Unidos, y no ceñirse sólo a uno, como estaba haciendo últimamente con Dior.

Ayer nos sorprendió a todos los que esperábamos verla llegar a Madrid vestida por esa histórica casa de costura parisiense enfundada en un conjunto de Azzedine Alaïa, diseñador tunecino que a finales de los 50 se afincó en Francia y, detalle curioso, trabajó para Dior.

De una elegancia estricta y letal, el ceñido vestido negro de lycra iba acompañado por una camisa blanca de cuello y puños armados que se ceñía bajo el busto. Completaba este modelo de gran simplicidad un bolso ‘clutch’ de Roger Vivier y unos zapatos de Christian Louboutin. La discreta selección de joyas era de la casa Chaumet.

El calzado escogido fue la segunda sorpresa del día, ya que en vez de esas bailarinas habituales que no favorecen a nadie llevaba unos zapatos de medio tacón, lo que los anglosajones llaman ‘kitten heel’ (tacón de gatita), como los que suele llevar Michelle, a quien se los hace por encargo la marca Jimmy Choo.

Fue luego, en el almuerzo ofrecido al matrimonio Sarkozy por sus Majestades los Reyes en el Palacio de la Zarzuela, cuando volvió a Dior, del que escogió un vestido de seda estampado ‘cravate’ azul noche, bastante más formal que el de Alaïa y, quizá, menos favorecedor.

La comida marcó su primer encuentro con la Princesa de Asturias, que llevaba un vestido realizado en tiras de grosgrain burdeos del taller de Felipe Varela, su costurero habitual. Debe de saber que le sienta muy bien y marca todas sus curvas, sobre todo las posteriores, ya que lo ha repetido en más de tres ocasiones.

Al estar en temporada baja, la prensa sonrosada, a falta de algo mejor de que hablar, se ha inventado una supuesta rivalidad sartorial y totalmente inexistente entre la mujer del presidente de la República Francesa y la del heredero al Trono español. Se han publicado docenas de artículos necios sobre el tema que la gran mayoría de los españoles se debe de haber creído, ya que ha sido el comentario obligado en los programas de televisión más ‘trash’ durante estos últimos días.

Muchos esperaban que Doña Letizia hubiera encargado nuevos modelos en sus dos costureros favoritos, Varela y Lorenzo Caprile, para deslumbrar a la mujer del mandatario galo durante su visita a nuestra capital y rivalizar con los suyos de ‘haute couture’. Las oficinas de prensa de ambos se han visto asediadas de llamadas al respecto por parte de cronistas insistentes que recibieron la misma respuesta: «Su Alteza Real no ha encargado nada para la visita oficial». Todos sospechábamos que repetiría un vestido de Varela para el almuerzo en familia en el Palacio de la Zarzuela y que, para la cena de gala en el Palacio de Oriente, llevaría uno de esos 20 trajes de noche que crease Lorenzo Caprile para ella en 2005 y que intercambia con gran maestría.

La pregunta del millón era: ¿cuál? Se hicieron varias quinielas, pero nadie acertó. La Princesa se presentó con un traje de noche algo aparatoso que no habíamos visto jamás, por lo menos en esta reencarnación; un asunto en raso ‘charmeuse’ cortado al bies en tono verde Nilo, con una cola asomando detrás. Carla, por el contrario, con un Dior estricto azul de Prusia, fue el colmo de la elegancia.

Fuente: Elmundo.es